TEOLOGÍA FEMINISTA Y EL ROSTRO MATERNO DE DIOS

10.05.2014 12:17
 
La conmemoración en Venezuela, y otros países del Día de la Madre, (11.05.2014) es una 
 
oportunidad para las comunidades de valorar el significado creador de la maternidad y 
 
la dimensión femenina en la fe, la cual ha pretendido imaginar a un dios varonil. Y ¿Ese 
 
misterio que el cristianismo y otras religiones llama Dios, no cabe sentirlo como Padre y 
 
Madre. Como decía el Papa Juan Pablo I. Dios es Padre, pero, sobre todo, es Madre?. 
 
Señala el teólogo de la liberación Juan José Tamayo “En el imaginario patriarcal religioso, 
 
influido por los clérigos, imanes, rabinos, lamas, gurús, pastores y maestros espirituales, las 
 
mujeres son consideradas tentadoras, ligeras de conducta, amorales, etc. Esa imagen se ha 
 
elaborado a partir de determinados textos de algunos libros sagrados escritos en lenguaje 
 
patriarcal, y leídos con ojos fundamentalistas… Sólo los varones pueden ser sacerdotes 
 
en la Iglesia Católica, imanes en el islam y rabinos en el judaísmo ortodoxo, sin que haya 
 
texto sagrado alguno que excluya a las mujeres” De allí “ha surgido una nueva manera de 
 
vivir y de pensar la fe religiosa desde la propia subjetividad de las mujeres en las diferentes 
 
religiones, sobre todo cultivada por mujeres: la teología feminista.(J.J. Tamayo. Reflexiones 
 
sobre las mujeres en las religiones y la Teología Feminista. San Salvador. 28.06.2013) 
 
Por su parte, Leonardo Boff, en su ensayo interdisciplinar sobre lo femenino y sus formas 
 
religiosas, valorando la dimensión humana y simbólica de María, Madre de Jesús, afirma: 
 
“El significado de María se extiende hasta alcanzar el misterio del ser humano, masculino 
 
y femenino, y el misterio religioso de la creación…las letanías a la Virgen encierren ciertas 
 
cualidades atribuidas a María que nuestra cultura suele adjudicar a uno solo los dos sexos. 
 
De esta forma María es la madre purísima, la madre amable, la rosa mística, la estrella de 
 
la mañana, cualidades que son eminentemente (pero no de forma exclusiva) propias de 
 
lo femenino, mientras que al mismo tiempo se celebra a la virgen poderosa, a la torre de 
 
David, al espejo de la justicia, atribuciones que son más bien (aunque no exclusivamente) 
 
masculinas”. (LBoff. El Rostro Materno de Dios.Ed Paulinas. Madrid.1979). 
 
Así, la monja médica y teóloga Teresa Forcades i Vila diferencia: Una mujer que defienda la 
 
sumisión de las esposas a sus maridos, o de sus maridos a sus esposas, tiene una perspectiva 
 
femenina, pero no feminista: “La teología feminista es una modalidad de teología crítica o de 
 
la liberación. El camino de la teóloga o del teólogo feminista es, por tanto, necesariamente 
 
un camino de lucha y de reivindicación, pero esto no significa que tenga que ser sólo un 
 
camino de lucha y de reivindicación. No lo es. Es al mismo tiempo, y desde el núcleo mismo 
 
de su compromiso, un camino de gratuidad de don, de sorpresas y regalos inesperados, de 
 
descubrimientos que ensanchan cada vez más el horizonte inicial”.(T. Forcades. La Teología 
 
Feminista en la Historia. Ed Fragmenta.2011).
 
Desde esta perspectiva se puede decir, con agradecimiento, a las madres vivas, a las que 
 
perviven en los corazones y a quienes hacen sus veces: Feliz Día de la Madre.